Las regiones españolas crean ecosistemas de innovación para diversificar su economía
España ha vivido en las últimas décadas un cambio profundo en su armazón económico. Tradicionalmente apoyada en pilares como el turismo, la construcción y ciertos servicios, la economía nacional ha evolucionado hacia un esquema más variado, donde la tecnología, la innovación y la especialización por sectores ocupan un lugar fundamental. Dicho proceso no se ha desarrollado de manera homogénea, sino que cada región ha impulsado planes propios ajustados a sus capacidades, recursos y fortalezas competitivas.La descentralización administrativa ha permitido que las regiones diseñen políticas propias de desarrollo económico, fomentando ecosistemas de innovación, atrayendo inversión extranjera y fortaleciendo cadenas de valor…
